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López Obrador ¿EL NUEVO VICTORIANO HUERTA?
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César Augusto Vázquez ChagoyaLÓPEZ OBRADOR ¿EL NUEVO VICTORIANO HUERTA?
La última vez que se tomó por asalto el Palacio Nacional con violencia fue cuando se sublevó el jefe del ejército Victoriano Huerta. No habiendo ganado en las urnas los porfiristas, fraguaron la muerte del presidente Francisco I. Madero y don Victoriano se erigió en el "usurpador" (1913). A la fuerza llegó al poder, embriagado por el alcohol. Después vino el derrocamiento de los sonorenses
Plutarco Elías Calles y Álvaro Obregón en contra de Venustiano Carranza, pero éste prefirió salir hacia Veracruz donde los asesinaron en la sierra de Puebla (1920). En la asonada de 1924, Adolfo de la Huerta ni se acercó a Palacio Nacional, símbolo del poder en México.
Durante el periodo posrevolucionario hubo varios intentos de levantamientos armados. El penúltimo atribuido al veracruzano y general Cándido Aguilar en 1952, por lo que fue exiliado a Cuba; y el último y sangriento es el del general Celestino Gazca en 1960. A partir de ahí, nadie ha intentado derrocar o llegar al poder por la fuerza, ni Cuauhtemoc Cárdenas en 1988, quien aunque contaba con el apoyo de la mayoría de las fuerzas armadas y de todas las policías del país, y con un enorme respaldo popular, decidió con gran responsabilidad evitar muertos, y llamó a tomar la vía legal para resolver el gran fraude en su contra en las elecciones presidenciales y de ahí nace lo que hoy llamamos el PRD.
En este 2006, parece que las cosas quieren ser diferentes.
Andrés Manuel López Obrador , tabasqueño amarillo, no quiere reconocer que la gran oportunidad de ser presidente de la república se le fue. Encabezó por 3 años las preferencias electorales por más de 10 puntos al más cercano competidor. Le llegó la soberbia. No admitía sus errores. Se alejó del cardenismo histórico y se rodeó de los ex priístas que tanto combatió, quienes hicieron las "redes ciudadanas" para no chocar con los Comités del PRD. Ambos fallaron en este juego de simulaciones, intrigas y traiciones.
Llegó el día de las elecciones. Ante todos los medios de comunicación manifestó que fuera cual fuera el resultado, lo acataría. El día 2 de julio, por lo cerrado de la votación, el IFE comete errores de comunicación que abrían la posibilidad de que hubiera violencia el día de los cómputos el 5 de julio, al no cantarse un ganador y afortunadamente no pasó nada. El resultado no favoreció a López Obrador en los cómputos, no salieron ni el medio millón de votos que decía que había ganado de diferencia en la noche del 2 de julio cuando realizó un mitin del zócalo de la ciudad de México, donde ya celebraba su triunfo.
Entonces la estrategia fue desacreditar el trabajo del IFE por sus errores de comunicación y convocó a la movilización nacional para que se contara urna por urna y voto por voto, situación que contempla la constitución de la república, pero echada abajo por el trabajo de más de un millón de ciudadanos que recibieron la votación de la población el día de la jornada electoral. Con un doble lenguaje, no descalifica las elecciones para las diputaciones federales ni las del Senado, que contaron los mismos funcionarios de las casillas.
Según López Obrador solo a él le contaron mal y le hicieron trampa para favorecer al candidato del PAN,
Felipe Calderón Hinojosa .
Para lograr que el
Tribunal Federal Electoral de la Federación, decida abrir cada paquete y contar voto por voto, prácticamente se estaría anulando la elección del 2 de julio. No hay capacidad para que se cuente antes del 6 de septiembre donde se tiene que tener un Presidente electo. Para presionar, López Obrador esta recurriendo a su método favorito, que son las marchas. Son marchas en que la gente camina los tramos carreteros federales y estrangulan la circulación y causan gran daño a la economía y más si cada una parte de los 300 distritos electorales (¿esto no es violencia?).
Dice López Obrador que no quiere anular las elecciones, pero este método de presión paraliza a la república. Así que le hacemos caso o le hacemos caso.
La primera gran marcha que efectuó fue en 1991 con la ruta Tabasco-Veracruz-Puebla-México. En esa ocasión que era secretario de
Gobernación Fernando Gutiérrez Barrios , le entregó tres alcaldías de Tabasco; se desconoció el triunfo del alcalde electo de Ángel R. Cabada en Veracruz, Mario Domínguez, y se impuso al perredista
Arturo Herviz Reyes . En
San Andrés Tuxtla , se desconoció el triunfo holgado de
Rafael Carreón Álvarez , porque era enemigo acérrimo de los amarillos, y se nombró a otro priísta que recayó en la persona de Neftalí Ortega y tres regidurías para el municipio de Catemaco.
La segunda marcha fue en 1992, donde pedía la indemnización de miles de trabajadores petroleros transitorios de PEMEX y se lo concede de nuevo el gobierno de Salinas de Gortari. La tercera marcha, se propicia porque el Señor López pierde las elecciones para la gubernatura de Tabasco ante
Roberto Madrazo Pintado en 1994, y es cuando en el zócalo de la ciudad de México le llega una combi desconocida con documentos diciendo de que el hijo de Carlos A. Madrazo rebasó los topes de campaña, en un ardid del presidente Zedillo, que no quería a Roberto Madrazo como gobernador de Tabasco, tanto así que no acudió a su toma de posesión.
Ya encarrerado de logros por protestar, en 1996 toma 50 pozos petroleros por los daños ecológicos que ocasionaban y es cuando se enfrentan a la policía y el ejército y hay 200 detenidos, y salió del problema por la enorme simpatía que le tenia Zedillo por haberse prestado en estar atacando sistemáticamente al gobernador Madrazo, quien a partir de los pozos petroleros, de los 17 periódicos que existían en Villahermosa y que les daba publicidad para atacar a López Obrador, cambio de táctica y les compraba publicidad especial para no mencionar para nada al tabasqueño amarillo, hiciera lo que hiciera, y López Obrador desapareció del panorama político de Tabasco, hasta que volvió a reaparecer como dirigente nacional del PRD y traicionara a su maestro Cuauhtemoc Cárdenas en el futuro.
En las marchas que se inician, López Obrador desea como dé lugar ser el inquilino del Palacio Nacional. El 2 de julio dice que iba ganando con medio millón de votos y era tan falso el dato, que a esa hora no tenía las actas de la votación en las casillas; es más, el IFE comprueba que el PRD sólo tenía representantes en 50 mil casillas de las 130 mil en toda la república, ¿entonces cómo López Obrador puede alegar fraude, si mas de 80 mil casillas las descuidó y ahora con incertidumbre y violencia quiere llegar a Palacio Nacional? ¿López Obrador será el nuevo Victoriano Huerta del México moderno?
Victoriano Huerta, después de que ganaron las fuerzas constitucionalistas, salió por el puerto de Coatzacoalcos a Cuba y de ahí a Europa, donde lo convencieron los alemanes de regresar a México para hacer otra revuelta que le causara problemas a los Estados Unidos y no se metiera en la primera guerra mundial. Los servicios de inteligencia del vecino país, lo detectaron y muere solo y alcoholizado en una cárcel de El Paso, Texas.
El Victoriano Huerta de este México moderno anda borracho de poder. A ver como le va.
11/07/06
Nota 45382