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Selección de Alemania.
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A+ A- Alemania se reencuentra con su pasado y elimina en Cuartos 1-0 a una atrevida pero ineficaz Francia
RIO DE JANEIRO, Brasil, Jul. 4, 2014.- El día que Alemania volvió a ser Alemania. El día en que el equipo de los molinos, de los físicos, de los goles históricos y de los milagros, se olvidó del "Tiki-taka" y del "falso nueve"; sencillamente, el día en que el legendario conjunto Tricampeón del mundo apeló a su glorioso y orgulloso pasado para hacer frente a un aguerrido equipo, muy "Gallo", con hambre de triunfo y que proviene de ruinas mucho más devastadoras que las que dejaron las bombas nazis sobre París en la
Segunda Guerra Mundial .
Sí, Alemania fue superada, rebasada, acorralada y asustada, pero se reencontró con su pasado, ése que está alejado de cualquier improvisación táctica y que recurre solamente a una mentalidad inflexiblemente ganadora. La historia se hizo presente de nueva cuenta en el legendario uniforme del águila para que la "Mannschaft" derrotara con poco brillo a una valiente pero quebradiza Francia por 1-0 en el primer partido de Cuartos de Final de la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014.
El primer semifinalista del magno evento es teutón, gracias a la entrega de sus jugadores, a las milagrosas e inverosímiles barridas de sus zagueros, a las aptitudes de un infranqueable Manuel Neuer, a un cabezazo de Mats Hummels, a una puntería errónea por parte del conjunto azulado, gracias a que los astros se alinearon o por que en Río de Janeiro el viento soplara a 2 kilómetros por hora. No importa si los astros se alineaban, Alemania ganaría sí o sí este compromiso en el legendario
Estadio Journalista Mario Filho , mejor conocido como Maracaná, sede increíblemente adecuada para la consolidación de un mítico equipo teutón, mejor conocido hoy en día como el "Semifinalista".
Fuera improvisaciones, el técnico Joahcim Löw ordenó un esquema fidedigno a la tradición teutona: con el gran capitán Philipp Lahm en SU lateral derecha y un medio campo nutrido con Bastian Schweinsteiger y Khedira, además de tener al súper histórico Miroslav Klose en punta; menos movilidad, Löw quiso marcar su línea con el guardiolismo del Bayern Múnich, y regresar a la mística germana. Los alemanes imponían hasta al último aficionado en la fila más alta de Maracaná al inicio del encuentro... pero Francia también tiene su nombre, y con Antoine Griezmann desde un inicio, desafió a una robusta zaga albina.
Griezmann fue un complemento perfecto para Valbuena, ambos tuvieron en aprietos a Boateng y Höwedes, quizás los defensas menos habilidosos de la última línea. Pero que siempre salían de los apuros con jugadas que eran de no creerse. Un adelanto de unos cuantos metros bastó para que los Teutones consiguieran a los 11´ el único gol del encuentro, gracias a una jugada de táctica fija cobrada por Toni Kroos y rematada con la cabeza de Mats Hummels. Desde la defensa saldría una conquista más para Alemania.
Cabaye y Pogba no aparecían, Francia perdió los estribos desde muy temprano en el encuentro, casi sin razón. Su legendario rival disminuyó paulatinamente su rendimiento. Ni siquiera el cumpleaños del "Milagro de Berna" acontecido hace exactamente 60 años servía de aliciente para que se realizara otra proeza: la de dominar el clima de Río de Janeiro. Alemania fue a menos no solamente en el primer tiempo, sino en el complemento. La figura de Karim Benzema apareció para recordar que en el país de los Gallos, los "Blues" también tienen sus propias armas. El atacante del Real Madrid originó problemas en la última acción de la primera parte, con un disparo directo a las manos del portero Manuel Neuer.
Francia inició el complemento con urgencia, prisa. Parecía que los goles irían al marcador solamente en los primeros minutos del segundo tiempo. La desesperación apareció en un equipo que se enfrentaba a un rival que parecía rendirse, pero que nunca tiró la toalla. Alemanía lucía agonizante, pero con la cara en alto, esperando la oportunidad de hacer más daño en el mejor de los casos, o de alimentar la angustia y la impaciencia de los galos en el peor.
Raphael Varane con cabezazo peligroso a los 59´ y Benzema minutos después, Francia devolvía las bombas históricas de la segunda gran guerra, o al menos eso parecía. Thomas Müller, impreciso como pocas veces, ni siquiera tenía contacto con el balón y el histórico Miroslav Klose abandonaba el partido y la posibilidad de romper este viernes el Récord goleador de todos los tiempos. André Schürrle ocuparía el lugar del histórico matador alemán y sería el responsable de errar las dos únicas oportunidades que generó la escuadra alemana en el segundo tiempo, con dos centros tras los muy esperados y temidos contragolpes.
A final de cuentas, los "Bleus" atacaron más por obligación que por convicción, pero todo fue suficiente para demostrar la vulnerabilidad alemana. Benzema sacaría un tiro cruzado que salvó Neuer cuando faltaban apenas unos segundos para que el árbitro se llevara el silbato a la boca por última vez en este encuentro. Irónicamente, Francia y Alemania sufrieron menos en este encuentro que en los Octavos de Final, no hubo drama ni tampoco exclamaciones exageradas. La "Mannschaft" pasó apuros, pero también se entregó a su historia. La nación de la unidad, la justicia y la libertad esperará que las lecciones se extiendan por más días, sobre todo en caso de que el 13 de julio, día de la Gran Final, exista la necesidad de regresar al Maracaná, esta vez, a reencontrarse con la gloria.
05/07/14
Nota 112356