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La joven de 22 años llegó al aeropuerto de Asunción donde su padre la esperaba tras conocer
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A+ A- Paraguay .- La esposa del cantante mexicano Cristian Castro, la paraguaya Gabriela Bo, llegó deprimida a Asunción para reunirse con su familia, que se enteró por Internet del inicio del trámite de divorcio, informó hoy la prensa local.
Según el diario "Popular", la joven de 22 años llegó la víspera a Asunción en un vuelo de la aerolínea TAM procedente de la ciudad estadunidense de Miami y en la terminal aérea fue esperada por su padre, con quien se juntó lejos de la mirada de los curiosos.
Tras el encuentro familiar, el empresario paraguayo Eduardo Nicolás Bo habría dicho que "aunque Cristian le venga a besar los pies, que se olvide de volver contigo él", de acuerdo con la versión del matutino capitalino.
Los trámites de separación de Castro y Bo, quienes se casaron por la ley civil el 8 de marzo del año pasado en Asunción, comenzaron el pasado viernes, cuando el intérprete de "Lloran las rosas" presentó en Miami, donde residía la pareja, una demanda de divorcio.
De acuerdo con la fuente, "la familia Bo se enteró de los rumores de la separación por los periódicos mexicanos que tienen su página en Internet y el pasado martes se pusieron en comunicación con Gaby para preguntarle qué estaba pasando".
El joven matrimonio, acotó, tenía fisuras desde hacía varios meses, pero sólo en las últimas horas Gabriela habría admitido ante sus padres Nicolás y la argentina Cristina Amaral que su marido "era toda una joyita", dijo el periódico.
Precisó que el viernes pasado, tres días antes del primer aniversario de bodas, Castro llegó a su casa en Miami y le dijo a su esposa que acababa de introducir la demanda de divorcio en los tribunales estadunidenses.
"Ella se quedó con la boca abierta, ya que aunque estaban teniendo sus buenos desacuerdos, ellos no discutieron el tema del divorcio, sino que él solito decidió mandar ´al bombo´ (romper) el matrimonio", afirmó Popular sin citar sus fuentes.
Puntualizó que el cantante mexicano le decía a su esposa que tenía conciertos y que estaría fuera de su casa por cuatro o cinco días, pero luego Gabriela veía en los diarios, revistas o televisión al músico saliendo de alguna "farra" (borrachera).
"Ni corta ni perezosa, ella lo esperaba hecha una furia y nada que ver con la típica paraguaya que sufre en silencio, sino que le armaba flor de escándalo y así andaban de pelea en pelea", consignó el rotativo.
Añadió que el pasado martes, la esposa del cantante mexicano se contactó con su familia, les relató lo acontecido y les reveló que también quería el divorcio, pero que estaba dolida porque Castro comenzó los trámites sin avisarle, lo que la confundió e indignó.
12/03/04
Nota 19693