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La velada comenzó a las 20:00 horas e incluyó cerca de 100 actividades que llegaron a su fin
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A+ A- México .- Con una megafiesta que duró poco más de 10 horas, miles de capitalinos celebraron la llegada de la Primavera, en medio de espectáculos de baile y canto, que estuvieron coronados por la actuación del cantautor mexicano Juan Gabriel.
Organizada por la Secretaría de Cultura del Distrito Federal y el Patronato de la XX edición del Festival de México en el Centro Histórico, la velada comenzó a las 20:00 horas e incluyó cerca de 100 actividades que llegaron a su fin a las 06:00 horas de este domingo.
Entre los espectáculos que la gente pudo disfrutar destacaron el Festival de Danzón "Danzonísimo", en la Alameda Central; "Jazz y exposición fotográfica Rituales del equinoccio", en la fuente de la Plaza Juárez; y un"Maratón de cortos", de la Filmoteca de la
Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Además, los espectáculos "Muerte y memoria agradecida", en el atrio del templo de San Francisco, ubicado a un costado de la Torre Latinoamericana, "Danzas de aquí y de allá", en la
Plaza Manuel Tolsá , y "Tangos y Boleros", que invitó al baile en la calle de Gante, esquina Francisco I. Madero.
Hombres, mujeres y niños; policías, paramédicos y voluntarios, así como trabajadores de comercios, hoteles y restaurantes, disfrutaron de la velada que, en el marco del programa "DFiesta en el Distrito Federal", se organizó de manera especial para esta ocasión, en la que se ofreció el talento de cerca de mil 600 artistas.
Sin duda, el plato fuerte de esta celebración fue el concierto ofrecido en la Plaza de la Constitución por el llamado "Divo de Juárez", quien con su peculiar estilo y desfile de éxitos cautivó a más de 45 mil personas que se mantuvieron esta madrugada escuchando a su ídolo musical.
Demostrando una vez más porqué es el dueño y amo de los escenarios, Juan Gabriel puso a cantar y a bailar a sus seguidores que, emocionados aguantaron la inclemencia de la intemperie y la madrugada.
El originario de Parácuaro, Michoacán, e hijo predilecto de Ciudad Juárez, Chihuahua, apareció en escena a la 01:20 de la madrugada enmedio de los acordes del tema "Te lo pido por favor", a cargo del grupo mexicano de rock Jaguares.
Ataviado de traje negro y camisa amarilla, el cantautor encendió los ánimos con "No tengo dinero", que fue coreada por el público que, a partir de entonces no pararía de cantar cada tema del autor de "Querida".
Tal era el fervor de la celebración que los guardianes del orden: policías a pie; en moto patrullas y patrullas, así como personal de Protección Civil, se unieron a los coros gigantescos que se escucharon en la Plaza de la Constitución.
"Fue un placer conocerte" despertó los recuerdos de varios asistentes, contemporáneos del cantante, quienes conmovidos derramaron una que otra lágrima.
"Gracias por haberme invitado al Zócalo, cuando el señor regente me invitó, le dije, si usted quiere que esté ahí, ahí estaré, y aquí estoy", dijo Juan Gabriel con el carisma que lo caracteriza.
"Juro que nunca volveré" sirvió de marco para la improvisación del artista que prometió que al Zócalo sí volvería y a decenas de puntos de la ciudad, entre ellos a Tepito, provocando el clamor de algunos de los asistentes del llamado "barrio bravo", que ahí se encontraban.
"Adiós amor", "Buenos días señor sol" y "Tenías que ser tan cruel", fueron otros de los temas que se escucharon; éste último, en el que por enésima ocasión Juan Gabriel se dirigió a su orquesta para fustigar su falta de ritmo.
"No hay más, ahí está el ritmo, la música es lógica, usen la lógica, carajo", dijo enojado el "divo".
Luego, Juan Gabriel, quien se caracteriza por no cantar temas de otros autores más que en ocasiones especiales, recordó brevemente al rey del mambo
Dámaso Pérez Prado , al interpretar, a su manera, el Mambo número 8.
También vendrían temas como "Yo no nací para amar" e "Inocente pobre amiga", en cuyo inter el artista tuvo que reconocer que le costaba trabajo respirar y que pronto se le acabaría la voz, debido a la altura de la Ciudad de México, sin embargo, afirmó: "estoy aquí porque lo hago con amor".
"Te voy a olvidar", "La Farsante" y "Querida", fueron otras de las melodías del vasto repertorio del cantante que se escucharon en un atiborrado Zócalo capitalino, donde el público se entregó por poco más de tres horas al ídolo de Juárez, cuya carrera inició en 1971.
Hasta las 05:45 horas, las autoridades capitalinas reportaron jornada de saldo blanco, excepto por una veintena de extraviados, especialmente mayores de edad y niños que más tarde encontraron a sus familiares.
Para la seguridad de los miles de visitantes se contó con un amplio dispositivo de vigilancia, con 40 patrullas, una por esquina de cada zona peatonal aledaña al Zócalo, 20 motocicletas y 200 policías a pie, que realizaban rondines constantes, así como 218 brigadistas de la Secretaría de Desarrollo Social.
Estos últimos se dedicaron a brindar orientación sobre calles, espectáculos, hoteles y restaurantes que darían servicio durante toda la madrugada; además se establecieron cinco bases de Locatel, tres unidades del Programa Emergente, seis ambulancias y 20 médicos.
El público tuvo la facilidad de que el Sistema de
Transporte Colectivo Metro funcionó de manera permanente en sus líneas 1, 2, 3, 8 y A, lo que ayudó a que la afluencia de visitantes fuera constante de llegada y fluida de salida.
23/03/04
Nota 20069