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Arriban a Altotonga restos de marino muerto en operación de ayuda humanitaria.
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A+ A- Altotonga, Ver.- Éste jueves alrededor de las 19:45 de la noche arribó a esta ciudad el cuerpo de
Fermín Martínez Sayago , Primer Maestre de la
Fuerza Naval Mexicana , quien muriera hace cerca de dos semanas a bordo del buque de la armada El Zapoteco, en su camino al sudeste de Asia para llevar ayuda humanitaria a los damnificados del tsunami de diciembre pasado.
Cerca de las doce del día, la Naval Mexicana le hizo un homenaje militar al finado como muestra de respeto y reconocimiento, esto en la Ciudad de México, a donde llegó proveniente de la ciudad de Houston, Texas, a donde fue trasladado desde el barco Zapoteco.
En su camino desde la capital del país hasta donde encontraría su morada final fue acompañado de su padre y sus cinco hijos, puesto que hace nueve años enviudó, sus restos mortales serán sepultados la mañana de este viernes en el Panteón Municipal de Altotonga, donde se encuentran también los de su difunta esposa.
Este jueves por la tarde, en la Base Aeronaval del puerto de Veracruz, pelotones de la Infantería de Marina ofrecieron una guardia de honor a los restos mortales del Primer Maestre de Marina, para que posteriormente fuera trasladado por tierra al municipio de Altotonga.
A su llegada a la casa de sus suegros, 37 marinos hicieron guardia de honor al cuerpo y lo trasladaron desde la carrosa fúnebre hasta el interior de la vivienda, donde permaneció unos minutos para posteriormente ser trasladado al ayuntamiento, donde sería velado.
El
Primer Maestre Martínez Sayago nació el 7 de julio de 1961 e ingresó a la Armada de México en 1987, y falleció el pasado 12 de febrero a bordo del buque Zapoteco, cerca de la bahía de Wam de un ataque al corazón mientras dormía, pues se encontraba en una misión para llevar ayuda humanitaria al sudeste de Asia.
Como marino militar desempeñó sus actividades durante más de 17 años en diversas unidades y dependencias de la Institución , actuando siempre con profesionalismo, responsabilidad, esmero y con un alto sentido del deber de acuerdo a la ética que caracteriza a los elementos de la Armada.
En vida, por su constancia en el servicio activo de la Armada , le fueron conferidas las Condecoraciones de Perseverancia de Sexta y Quinta Clase.
En representación del
Almirante Marco Antonio Peyrot González, Secretario de Marina, el
Vicealmirante José Luis Hesless Pavón, Director General de Recursos Humanos, fue el encargado de recibir el cuerpo del marino en la Base Aeronaval de la Ciudad de México, acompañado de personal de Capitanes, Oficiales, Clases y Marinería y familiares del extinto oficial naval.
A su llegada a Altotonga, municipio ubicado a una hora por carretera de esta capital, el Primer Maestre fue trasladado a la casa de sus suegros, donde tras una breve estancia fue trasladado al auditorio del Palacio Municipal para ser velado y por la mañana de este viernes se llevará a cabo una misa de cuerpo presente, un homenaje por parte de las autoridades municipales y posteriormente será sepultado.
Su padre, Julio Martínez, visiblemente afectado por la muerte de Martínez Sayago, dijo sentirse orgulloso de que a su hijo le hicieran los honores militares pues aseguró que a lo largo de su vida su deseo fue servir a los demás, servir a su patria y vivir en el mar.
"A parte del dolor, sentimos todos los familiares una gran satisfacción, porque él logró lo que él anheló y murió en su trabajo, no tengo palabras a parte del dolor para agradecer el recibimiento que le hicieron a mi hijo, porque él se lo ganó a pulso", expresó el padre del Primer Maestre de las fuerzas armadas.
Por su parte, su hija mayor,
Alma Delia Martínez , recordó a su padre como un buen hombre, dedicado a su trabajo y pendiente de sus obligaciones y de su familia, dijo que entre los recuerdos más importantes que le quedaban estaba el de los relatos de sus viajes y el afecto con que los veía cada vez que terminaban sus instrucciones.
"Mi padre nunca se negaba a ayudar a las personas, siempre iba a donde lo mandaban, y pues era su espíritu ser marino y ayudar a los demás, siempre recordaré los relatos de sus viajes, cuando nos llevaba a conocer los barcos, y que su lugar favorito siempre fue el mar; él se fue haciendo lo que le gustaba y hasta el último momento, hasta el último día de su vida trabajando, y ese es el consuelo que tenemos, murió haciendo lo que le gustaba» expresó
Alma Delia Martínez .
25/02/05
Nota 33114